Ayer fue el día tan esperado. Y llegó con el frescor de la mañana serrana, adornada con la alfombra de algodón que cubría el valle del río Jándula.
Con el templo lleno de fieles, pertenecientes a cofradías, peñas romeras, particulares etc., hizo su entrada a la Basílica Santuario de la Virgen de la Cabeza la Cofradía Matriz, siguiendo al banderín Guía de Camino y adornado su paso con los cantos del coro.
La ceremonia fue presidida por el Rector Rvdo. P. Luis Miguel Alaminos y concelebraron el trinitario P. Ángel Luis Martín y los párrocos de Noalejo y de San Bartolomé de Andújar, Rvdos. PP. Juan y Antonio José respectivamente.
Tras una emotiva homilía´, centrada en el significado de la Palabra del Día y la motivación explícita de esta celebración, al final del acto se firmó el documento protocolario de entrega de la Imagen a la Cofradía Matriz. Protocolo que fue firmado por el Rector de la Basílica Santuario, el antes citado P. Luis Miguel Alaminos, el Presidente de la Matriz, D. Manuel Vázquez y el Alcalde de Andújar, D. Pedro Luis Rodríguez.
Acto seguido, y en un acto a la vez solemne y sencillo, la Imagen de la Virgen fue trasladada a las Andas de Camino. En ellas haría su recorrido, portada por cada una de las cofradías filiales en tramos de unos quinientos metros cada una, hasta la entrada en Andújar. Acompañaron a la Virgen el P. Alaminos y los PP. Juan y Antonio José.
Especialmente emotivo fue el rezo del Ángelus por el P. Antonio José, justo cuando la Imagen estaba en la mitad del Puente de Hierro y portada por la Cofradía de Cazalilla.
En la Capilla del antiguo seminario de los PP. Paules, se cambió la Imagen a las andas preparadas al efecto para su entrada en Andújar, y su procesión hasta la Iglesia de Santa María. Esta será su morada durante catorce días, donde podrá ser venerada por todos los fieles.
Al iniciar su entrada en Andújar, fue portada por miembros de los colectivos de Bomberos, Guardia Civil, Personal Sanitario de los diversos niveles, etc.
Describir la alegría, la devoción, el recogimiento y el respeto a los demás, durante todo el recorrido, sería difícil de expresar. Las lágrimas taparon la emoción de los que llevaron a la Señora sobre sus hombros, los que la acompañaron por la sierra.
Se compartió la ayuda generosa de Peñas Romeras como es el caso del avituallamiento que también se dio en particulares.
Pero sí que es de destacar la afluencia masiva de jóvenes, con fe, con fuerza, con ilusión. ¡Ahí está el futuro!
Y por supuesto, es justo y merecedor reconocer el esfuerzo de los que, de forma callada y sacrificada, han velado por la seguridad en todos los sentidos. Policía Nacional, Guardia Civil que, motorizada y a pie, nos acompañaron, personal de Protección Civil, Ambulancias, Personal Sanitario. A todas, nuestra gratitud.
Los devotos y romeros, y los fieles te decimos en una sola voz: GRACIAS MADRE.



