Nunca faltó la luz en las noches agosteñas. Nunca las sombras en las claras de los llanos ni en las vivas crestas serranas dejaron de envolver el misterio, claro misterio, de la presencia de la Madre de Dios en las alturas andujareñas.
Tampoco faltó la luz, aportada por los fieles y devotos creyentes, que anduvieron con antorchas ese camino legendario y hoy prácticamente olvidado desde la ermita de la Virgen del Rosario hasta la cresta granítica del Cerro del Cabezo.
Así se materializaba el recuerdo de aquel pastor que, en el pozo del descansadero, hoy llamado del eucalipto, escuchó el tintineo de una campana y notó aquella intensa luz azulada, pero que no deslumbraba, que le acercó a la Imagen clara y deslumbrante de María, María de la Cabeza, Morena de los montes, cerros, puntales y valles, Madre del Redentor y Reina de los Cielos.
Y le habló a aquel Pastor que, por su brazo inútil para soldado no servía, y tuvo que conformarse con ser eso…un sencillo pastor.
¡Quién hubiera podido ser el pastor, para escuchar lo que la Virgen le dijo!
Ahora, cercanos de nuevo al final de la canícula, hemos de volver a repetir lo que durante siglos se ha mantenido: la fe y devoción a esa Morena que nos embelesa y que reina tranquila en el divino silencio de su Camarín. Se cumplió lo que le encomendó al Pastor. Cumplió el Pastor la encomienda de la Madre.
Y cada vez debemos transmitir a nuestros jóvenes que en esa noche de misterio, de alegría, de sombras y a veces de luna escondida, que miren al cielo.
Que miren y vean en las estrellas los farolillos que sostienen los tronos de los que ya están con Ella, de los que nos antecedieron y nos transmitieron la fe para que se mantenga con vida esta inigualable fe a nuestra Madre y principal intercesora ante su Divino Hijo.
Ellos, desde los Cielos, bajarán al Cerro, sin que nos demos cuenta, para mezclarse con nosotros y convertirnos todos, por unos momentos, en el Pastor para escuchar los deseos de nuestra Madre y seguir cumpliendo su voluntad.
Que así sea.
Agosto 2026.-
Colodrero y Utrera
Descargar en pdf: ESAS LUCES MISTERIOSAS EN LOS CIELOS



