En la mañana de este domingo de Pentecostés, día 6 de junio del año 2022, ha tenido lugar en la Basílica y Real Santuario la bendición de un nuevo manto para la Morenita, donado por José Antonio Quiñones Molina y Paqui López Ramos. Tras la lectura del documento oficial que acredita tan sensible y significada donación, se procedió a signar el mismo con las firmas, por parte de la entidad receptora, el Rector de la Basílica P. Luis Miguel Alaminos y, por parte de la familia donante, el matrimonio D. José Antonio Quiñones Molina y Doña Francisca López Ramos.
Descripción del manto:
MANTO MODERNISTA
Diseño. Enrique Sánchez Collado.
Ejecución: Mercedes Fernández Arco.
Se trata de una pieza de 2 metros de boca y 1,24 cm de cola. Ejecutado con tisúes y bordados de colores sobre terciopelo azul. Está rematado con fleco de canutillo de oro de 6 cm.
EL manto tiene una inspiración modernista, con lo cual su incorporación al ajuar de la Virgen de la Cabeza repercutirá en un estilo que no es habitual en este tipo de prendas, que suelen inspirarse en elementos del Barroco o Clásicos. Aportará una pieza inconfundible de gran personalidad.
Modernismo o Art Nouveau es el nombre con el que se conoce al estilo artístico surgido en Europa en el último tercio del siglo XIX y comienzos del XX. El nombre proviene del francés «arte nuevo», «arte moderno» o «arte de los nuevos tiempos». Es un arte total, donde se unen todas las Bellas Artes: arquitectura, escultura, dibujo, pintura, diseño gráfico, interiorismo, textil, joyas, mobiliario, etc.
Se caracteriza por la ruptura de normas y la fusión de elementos con una estética atractiva y a la vez delicada dada la riqueza de texturas y formas.
En el caso de esta pieza, se han establecido tres zonas bien diferenciadas:
1) Toca:
Justo en la parte de la cabeza de la Virgen emerge un sol que irradia a todo el espacio, entremezclándose con elementos modernistas: flores, asimetrías, aros de metal, cintas y lágrimas que evocan las de las lámparas de cristal del XIX.
2) Vistas:
Son la parte más rica de la pieza. De abajo a arriba se suceden elementos que van ganando en cercanía a lo celeste. En la parte inferior unos dragones echan fuego mientras trepan por el elemento principal florón/flores (alusión a seres asociados al infierno/submundo). Sobre estos, copa con vegetación que emerge y asciende hacía arriba fusionándose con formas animales (cisnes) y vegetales: flores, ramas y tallos con características modernistas.
(Canto a la belleza de la Creación y de María) Enlazando con «toca», motivo a modo de cinta-lazo tipo joya.
3) Caída o cola:
Se trata del elemento más original del diseño, ya que cuando se pueda contemplar a la Virgen de espaldas será como la cola de un Pavo Real abierta. Desde la parte superior se despliegan de manera simétrica 33 plumas (Edad de Xto.) en su color.
Pero lo más importante de haber decidido esta temática para la parte trasera de esta pieza, es que la simbología del Pavo Real en la religión cristiana lo considera como un símbolo de Resurrección de Cristo, porque en primavera, Tiempo de Pascua, el ave cambia totalmente de plumaje.
Por estas razones los pavos reales se encontraban frecuentemente en las catacumbas e iglesias cristianas y se representaban de forma prominente en tumbas, como una alegoría perfecta de la vida eterna y la inmortalidad del alma.
4) Saya:
Repite la misma estructura que las vistas del manto, incorporando en el centro el símbolo de la estrella. Se inspira en las palabras de San Bernardo alusivas a María: “Mira la Estrella».








